Este blog es negro. No tiene ningún sentido que sea rosado, anaranjado... Mi mundo es oscuro. Tengo un gran peso encima.
Me muestro sonriente y feliz al mundo. ¿Soy realmente feliz? Quién sabe, ni yo lo sé. Tengo momentos en que sonrío y río a carcajadas, como si nada pasara. Tengo momentos en que miro a la nada y odio al mundo en el que vivo.
No puedo dormir.
No puedo disfrutar de mi edad. Salir, joder, como una adolescente normal.
Estuve enferma durante muchos años. A nadie le importó. Solo mi madre y mis amigas que me veían descomponerme, acostarme a agarrarme fuerte el estómago e intentar no gritar, desmayarme. Mi mamá me llevaba al médico, para que no supieran qué hacer conmigo *manga de inéptos...*
Recién ahora, catorce años después, una doctora descente me atendió.
Tengo muchas responsabilidades, muchas actividades que me gustan hacer. Estudio música tres veces a la semana y estudio idiomas...
A nadie le importa lo que yo haga, de hecho, muchos se burlan.
Incluso los que no me conocen creen que tienen derecho a decirme: "mirá, tocás para el orto" *Por lo menos no soy inútil como vos*- me gustaría contestarles, porque cuando les pregunto ¿y vos que hacés?, "yo salgo al boliche, como una persona normal"
Normal... ¿qué es ser normal?
"Me gusta Clannad, Elfen Lied, One Piece..."
Se ríen.
"Mirás esos dibujitos de mierda, que infantil."
Claro, porque no saber controlar los cambios hormonales de tu edad te hace más maduro que yo.
"Me gusta leer"
"Qué nerd..."
"Me gusta la música, excepto la cumbia y el reggaeton"
"Sos una amargada"
"No me gusta ir de shopping"
"Sos rara..."
"¿Qué querés ser cuando seas grande?"
"Escritora, quizás actriz, y quiero estudiar." Todos se ríen, pero todos los que lo hacen, no tienen sueños cómo yo.
Anteriormente, se burlaban de mí por no llevarme materias.
"Para no ser nerd, por lo menos, te tenés que llevar una materia"
Yo me reía de ellos, ellos se reían de mi.
¿Cuántos como yo hay en ese curso? Creo que cuatro.
Mientras en otros países a chicos como nosotros los consideran "genios", a mi me tratan como la misma basura.
¿Me importa? No. ¿Me molesta? Sí.
Métanse en sus propios asuntos, pero a mi déjenme en paz.
Por algo es que no soy como ustedes, y es porque tengo gustos diferentes, porque fui criada por gente distinta. ¿Tiene algo de malo? ¡NO! Simplemente, soy diferente. Tengo muchas responsabilidades, y no me llevo materias. No estudio, solo escucho la clase. Y apruebo, con buenas notas. ¿Y saben? Hay un impedimento mayor... y es mi pasado. Si supieran todo lo que me afecta en este momento, mientras me hago la feliz... No se imaginan lo podrida que está mi mente.